Los habitantes de este planeta llevan varios siglos, varias civilizaciones, quejándose de que necesitan comunicarse más, de que gran parte de los problemas que tiene el planeta vienen por la falta de comunicación que existe entre sus habitantes, de que si de verdad lograran comunicarse se acabarían casi todos los problemas que tienen (¡que ilusos!)
Pues bien, la gran evolución de este planeta en los últimos años ha ido por ahí, por la gran mejora de los sistemas de comunicación a los que han podido acceder prácticamente todos los habitantes de La Tierra. Ahora puede que todo el mundo tenga conocimientos inmediato de lo que está pasando a miles de kilómetros. Cualquiera puede comunicarse con cualquiera también a miles de kilómetros (o más), de manera inmediata, on line como se dice aquí, y sin ningún tipo de costo adicional. La comunicación, esa comunicación inmediata, no solo es de palabra - escita o hablada - también es de imágenes; y casi de olores y de sabores.Y créanme, no es para tanto. Se lo digo yo que tengo que analizar en este ordenador portátil que tengo en mi puesto de observador los cientos de millones de comunicaciones que se producen cada día. Los millones de palabras y de imágenes que se transfieren cada día entre unas y otras personas. La verdad es que para esto no merecía la pena tanto esfuerzo.
Las conversaciones y comunicaciones inteligentes y enriquecedoras que se producen cada año se podrían contar con los dedos de una mano, es verdad que yo tengo catorce dedos en cada mano. Y la cantidad de estupideces, obviedades, tópicos, y comunicaciones sin sentido que se dan por minuto son muy poco alentadoras para una sociedad humana que pretende ser tenida como una raza inteligente en un futuro no demasiado lejano.
Ojala que la gente aquí pudiera tener memoria de pez, o selectiva, como la que yo tengo puedo tener a voluntad para olvidarse del noventa y nueve coma noventa y nueve por ciento de lo que tiene que escuchar cada día
