jueves, 3 de marzo de 2022

 EL BAILE




Con el nuevo giro copernicano que hadado la situación (ya se sabe, todo eso del eje y de las rotaciones que ya no son lo mismo); como ahora me he convertido en una especie de líder de la Residencia, me han pedido que organice un baile para que los internos se puedan entretener y, de paso, poder comprar una tele nueva. Que ya está la vieja, la pobre, para el arrastre y, me dicen, resulta que no se puede ver muy bien el fútbol.

Eso del baile, sin embargo, es algo que no termino de entender muy bien de las costumbres de este planeta. Por los conceptos que me han transmitido, puedo llegar a verlo cuándo las danzas rituales se hacen entre personas jóvenes. es evidente que resulta más fácil el entrar en contacto con los órganos sexuales de otras personas cuando se ejecuta el ejercicio de la danza. En realidad, se trataría de actividad "cuasi" sexual que, para la gente desesperada, es algo así como decir "a falta de pan, buenas son tortas".

Pero en el caso de las personas mayores, cómo supuestamente somos nosotros, no le termino yo de ver la gracia a esto. Matías, a quién sigo confiando yo mis reservas sobre algunas de las costumbres de este planeta, me dice que, lo importante es el ritmo, llevarlo con gracia y salero. No se yo donde tienen el ritmo la gran mayoría de los residentes en el establecimiento. Si, ahí..; pero metido muy dentro y en un lugar del que no va a salir ya nunca más.

Por socializar dicen; pero, si lo que quieren es socializar, es cuestión de sentarse en la mesa o en el sofá, con bebida que a cada uno le guste y ponerse a hablar política, de folklóricas, o del tema que esté de moda en ese momento. En todo caso, de poner a parir al amigo o al vecino; que eso siempre está de moda y gusta al personal.

Y, luego, está el tema el tema de recaudar fondos para comprar una tele desde la que se pueda ver el fútbol. Resulta difícil  de entender para ellos, esta nueva situación del planeta les ha hecho un poco más obtusos, si cabe, pero no entienden que el fútbol se puede ver desde todas las teles. Como el director de la residencia nos dice que no es cuestión de que pueda coger el fútbol por la tele, es que hay que pagar todos los meses una generosa cantidad para que se pueda ver.

En fin, ya veremos en qué queda todo esto

miércoles, 16 de febrero de 2022

 UN AMBIENTE NUEVO



El estar en un universo paralelo está haciendo que a esta gente les cueste un poquito el pensar y desarrollar los procesos lógicos habituales. No es que sea una gran cosa, porque lo cierto es que siempre les ha costado un poco pensar y reaccionar ante los sucesos cotidianos. Vamos, que son un poquitos lentos. Yo creo que por eso, apenas lo pueden apreciar y no están percibiendo el gran cambio que se ha producido en su planeta.

La existencia en unas grandes proporciones de percarbonato sódico en el ambiente hace que los seres humanos, los naturales de este planeta se hayan hecho más radicales en su forma de pensar. Para ellos no existen matices. Todo es blanco o negro, malo o bueno. Bueno, ellos ya eran un poquitos así antes. pero, esto ahora se ha radicalizado de una manera importante. O blanco o negro.

Yo, como vengo de un planeta en el que, como se dice aquí, "cada vez que meamos pensamos", aunque lo cierto es que allí no meamos, tengo una mente más flexible y podemos ver los colorines de las ideas y planteamientos y podemos decir que sí o que no, a conveniencia, a todos los planteamientos que nos hacen.

Y, lo que son las cosas, he pasado de ser el "feo, bajito, cabezón y algo torpe"; a ser el alto, guapo, listo super chévere" (sí, uno de los residentes es venezolano); y, ahora, cuentan conmigo para todo y valoran y espetan mi opinión (eso me dicen). 

Y esa es una de esas reflexiones vitales que me he hecho y que antes, si siquiera me planteaba. Fíjate tú, hoy estás en lo más bajo y mañana estás en lo más alto. Total, una descarga de de rayos que pretendían destruir el globo terráqueo; un fallo en los cálculos, te mandan dos o tres universos más para allá del que estabas, y la vida te cambia de una manera importante.    

martes, 8 de febrero de 2022









 EL APATRIDA



Ahora resulta que soy un apátrida, no estoy seguro que en mi planeta esto se llame de esta manera. Pero, está claro que me he convertido en un paria extraterrestre que ha renunciado a colaborar con los seres de su especie por ayudar a los seres que lo han acogido de manera amable en este nuevo lugar para vivir que he encontrado y que llevaba observando muchos millones de años. Muchos millones de años antes, incluso, de que se iniciara la actual civilización que se está viviendo.

Bueno; en realidad, no lo hice por ayudarlos, más bien fue un poquito de canguelo a la hora de implicarme en un conflicto armado. Que estas cosas puede que se sepa cómo empiezan; pero, nunca como vana a acabar. Y, en cuanto a lo de ser bien recibido; también habría muchas cosas que matizar. Ellos saben que soy un horrible jugador de dominó y peor de mus. Pero, si hubieran sabido que soy un extraterrestre, quizá me hubieran colgado de las orejas hasta que me pudiera podido limpiar con ellas el culo; sin necesidad de tener que utilizar el papel higiénico.

Pero, quizá, lo peor de todo es lo que pude escuchar por la vieja y obsoleta radio que aun funcionaba en mi nave. después de realizar algunas labores de mantenimiento y actualización (una pena no haber estado más atento a las clases teórica de mantenimiento de las telecomunicaciones interespaciales -me quedaba dormido con frecuencia -) pude captar un comunicado que se lanzaba con insistencia desde mi planeta. A pesar de ser un intercomunicador que ya estaba para el arrastre, era de lo poquito que en este planeta se podía comunicar y recibir llamadas inter universos.

Bueno pues en ese comunicado, que podía recibir entrecortado e incompleto, me parecía entender que, daban por supuesto que yo había muerto en el fragor de la batalla; pero, en el caso improbable de que no hubiera sido así, ofrecían una recompensa de novecientos mil millones de curovas (la moneda imperial de mi planeta) a quién les pudiera entregar mi cabeza, cualquiera de ellas, a los jefes del Alto Mando. Al parecer me culpaban a mi directamente, a mi incompetencia, del fracaso de la misión de destruir en cachitos pequeños a este planeta.

¡Vamos, que ellos fueran unos mantas, al parecer, no tuvo nada que ver! Así que, a partir de este momento, tendré que estar con el alma en vilo por si han mandado a un sustituto para la misión que yo estaba llevando a cabo; y si, por las casualidades de la vida, me termino cruzando con él.     

miércoles, 2 de febrero de 2022

 ¡LA GUERRA HA TERMINADO!




Han pasado al menos dos años y yo he tratado de estar escondido y que nadie me encontrara. Especialmente los seres de mi especie y sus aliados; ¡a mí que me dejen tranquilo! Yo que quiero seguir en el asilo de las monjitas, jugando al dominó y perdiendo, que es lo que mejor se hacer. Pero, si, si, en este planeta ha tenido lugar una guerra especialmente cruenta que ha traído y va a trae unas terribles consecuencias.

Ellos estaban convencidos de que los rayos globulianos iban a destruir, de un enorme petardazo, todo el globo en unos trozos no mayores que un melón de Almería. pero, no; no ha pasado eso; la potencia y el efecto de este arma les ha cogido completamente por sorpresa y no ha sido por conseguir el efecto deseado.

La potencia del impacto empujó al planeta con violencia tal, que han traspasado tres o cuatro universos y, tras la finalización del conflicto bélico, el planeta se encuentra en un universo paralelo. Un universo diferente en el que todo es igual; pero, completamente diferente: Bueno, quizá, todos están un poco más morenos que antes. Ellos se creen que todo es debido al abuso que hacen de los centros estéticos y de los gimnasios que hay en cada esquina de cualquier ciudad del planeta. Pero, no; no es por eso.

Ahora, este planeta es diferente. Por ejemplo, el agua del mar ha dejado de ser salada; el Himalaya ha dejado de ser el monte más alto del planeta; los niveles de glucosa permitidos por el cuerpo humano han subido de una manera considerable; y, un virus extraño y bastante molesto de este universo que nadie sabe muy bien cómo funciona. Y otras muchas cosas que iremos comentando en en informaciones futuras. Hay cosas que se irán viendo en un futuro inmediato.

Yo he decidido quedarme; definitivamente, quiero llegar a ser un gran maestro del dominó. Aproveche los artilugios que quedaban en mi nave, convenientemente escondida, para poder protegerme de estos tiempos convulsos que nos han tocado vivir. Mis paisanos nunca llegaron a localizarme debido a que había logrado cambiar mi aspecto. Durante todo este tiempo he sido un salmón saltarín que ha estado a punto de ser pescado en dos ocasiones, afortunadamente sin éxito.

Me he liado un poco al tratar de volver a mi aspecto anterior. Como era un poco bajito, he forzado el dimesizador para lograr un poco más de altura. Ahora mido dos metros. Afortunadamente, en la residencia parece que no se han dado cuenta y sigo siendo el tipo agradable, capaz de hacer las chapuzas más sorprendentes, y al que casi todo el mundo puede ganar al dominó.    



viernes, 21 de enero de 2022

 APRENDER A PENSAR




"Jesucristo era un hombre, seguramente un hombre muy sabio; pero un hombre. Tendría sus fallos, sus dudas, sus temores y, consecuentemente, sus miedos. Eso le haría dudar y, sin duda fallar". Eso que lo dijera un profesor en el año 69 o 70, a una clase de niños de catorce años; y, si ese profesor era un cura, eso resultaba algo realmente chocante.

Lo que estaba claro es que todos le teníamos respeto, se lo ganaba con su forma de enseñar, de "comunicar", que se diría en estos tiempos. No sé si terminaríamos por aprender (yo, desde luego mucho); pero el mensaje que llegaba a tu cabeza era realmente impactante. Y, no quedaba dudas, le respetábamos y le admirábamos por ello. Admitíamos todo lo que nos decía sin apenas rechistar.

Puede que fuera uno de esos curas rojos que tanto parecían abundar en esa época. No lo sé; a mí no me lo parecía. Tan solo era uno de eso docentes "rara avis" que hacían amenas las clases, que lograban que uno se enfadara si perdía sus "horas" y que provocaban el asombro, la admiración y, por qué no decirlo, las risas de sus alumnos.

"María Magdalena era un prostituta"; puede ser que dijera "puta". Entonces no éramos conscientes; tan solo teníamos claro que resultaba divertido. Pero, con el paso del tiempo, nos hemos dado cuenta de que esas clases de don Francisco nos enseñaron tantas cosas importantes en la vida. Nos enseñaron a tener criterio, a tener criterio propio; nos enseñaron a pensar; nos enseñaron a no dar nada por sentado. Las cosas que, en ese momento nos hacían reír, se han convertido en los caminos que no pusieron en la senda de cosas muy serias, de principios que nos han servido para guiar nuestras vidas.

El "vamos a reírnos de mis miedos" (y relataba todo lo que le daba miedo a él; y nos dábamos cuenta de que era lo mismo que nos daba miedo a todos) y, sí nos reíamos; pero, sobre todo, nos dábamos cuenta de que todos somos iguales, en nuestras horas brillantes y en nuestras horas miserables. Y eso lo hemos ido viendo a medida que nos hemos ido haciendo mayores, a medida que nos hemos ido enfrentando con el mundo, con los que nos han puesto el pie encima y con los han ayudado.

Recuerdo que no daba clase religión, siendo un cura parecía ser algo evidente, y en algún momento también nos impartió clases de filosofía. No parece que lograra que yo fuera especialmente religioso; ni que recordara los principales maestros de la historia de esta materia. Pero, si que logró que tuviera criterio, espero, y que sea capaz de cuestionar muchas de las cosas que ahora, en estos tiempos de explosión de la información masiva en internet y las redes multitudinarias, te quieren hacer "comulgar con ruedas de molino". 

No se dónde se encontrará ahora; posiblemente ya esté muerto. pero, no en nuestros corazones, no, sobre todo, en nuestra mente. Somos conscientes; sobre todo porque, tampoco lo hacían entonces, en la escuela, en el colegio, en el instituto..., muy pocas veces el resultado final sea que te enseñen a pensar  

jueves, 1 de octubre de 2020

 ¡URGENTE!¡URGENTE!



 Yo creía que ya habíamos zanjado el tema; pero parecía ser que no. Diecisiete comunicaciones, urgentes, muy urgentes, del Alto Mando en la que se me indicaba que la invasión de este planeta ya estaba programada para los próximos días. Una alianza de ejércitos coaligados de distintos rincones del universo quiere venir a hacer prácticas a este planeta. ¡Que les hace ilusión, me dicen! Pues podía haberles hecho más ilusión que les mandara un kilo de sobaos pasiegos para celebrar las fiestas del Exccelso Palacio Imperial.

Y lo malo  es que el objetivo principal de esta maniobras iba a ser el realizar ejercicios de tiro al blanco. Y, mucho me temo, los blancos no van a ser los patos del estanque, ni los pájaros de los árboles. Mucho me temo que los blancos van a ser las personas que se estarán moviendo por diferentes lugares del planeta. En un principio tranquilos y confiados, sin imaginarse lo que les puede pasar. Y luego, ya cuando empiecen los ejercicios de tiro al plato, asumo que se moverán mucho más deprisa y que será más difícil acertar con los disparos.
Así que a ver que me invento de aquí a quince días; la celebración de unos carnavales, aunque sea fuera de fecha, en pleno mes de octubre, me da que no a poder ser. Llevarles a ver las fiestas de moros y cristianos y que se asusten con la pólvora, me parece que tampoco estamos en fecha. En fin, algo se me tiene que ocurrir.
Porque, ahora que había logrado que por fin me pagaran la pensión y me encontraba tan agusto en la residencia, no puedo permitir el que me estropeen un futuro que ya me estaba trabajando tan bien y que me había costado tanto. Aparte que no le iba a gustar nada a los monjas que se montara un pitoste de estas características.
De momento, tengo tres o cuatro semanas, esta vez van venir por la vía más rápida; cogiendo el "agujero de gusano" super rápido y no se van a dedicar a pasear por el espacio universal. Pues eso, que tengo unas tres o cuatro semanas para pensar que puedo hacer, en que les puedo entretener . Porque desviarles a algún planeta, satélite o asteroide cercano no va  a colar ya que no hay ninguno cercano en el que pudieran hacer los ejercicios de tiro.
Y si se llegaran a enterar que, de alguna manera, yo era el responsable de esta carajera que se iba a montar, no quiero ni pensar como se iban a poner conmigo. Defintivamente, esto habrá que solucionarlo de alguna manera.  



miércoles, 26 de agosto de 2020

APOYO




Debió ser con motivo de mi cumpleaños. Que francamente ya ni me acuerdo cuantos años tengo; pero seguro que cuento ya con la considerable edad de más de un millón de años. Pues eso, que con motivo de mi cumpleaños y pensando que ya se me estaba acercando la edad de la jubilación den mi planeta, decidieron enviar un becario para que me sirviera de apoyo en la dura y cansada labor que estaba realizando en este planeta. Y, además, lo habían planteado como una sorpresa, porque los muy capullos no me habían dicho absoluta,mente nada.
Tan solo me envió un mensaje de urgencia el Alto Mando para informarme que un ser de mi planeta que había sido enviado para ayudarme se había dado una castaña de campeonato y que debería ir a recoger lo que hubiera quedado de él, si es que había quedado algo, a las coordenadas que me estaban enviando de manera adjunta.
Las coordenadas, una vez hecho el cálculo correspondiente, resultaron ser en la localidad de Móstoles. ¿Que a ver como carajo iba yo desde Benidorm hasta Móstoles? ¿Reactivando la nave espacial que tenía escondida? Yo se yo si iba poder funcionar, porque la última vez que le eché un ojo estaba francamente perjudicada.
Pero, finalmente me arriesgué y me dí un saltito hasta Móstoles para buscar a mi paisano. Gracias a ello no me costó mucho encontrarlo porque con el buscador de mi nave pude encontrar la nave estrellada, porque su localizador aun funcionaba medianamente.
La nave estaba hecha una castaña y mi paisano aun peor. En realidad no era de la misma raza que yo, pero si que era evidente que habitaba en mi planeta. Y estaba hecho fosfatina. Hice lo que pude y con los equipos de emergencia que aun me quedaban traté de hacer la transformación para que tuviera la apariencia de un ser de este planeta. Tuve mucho cuidado para que su estatura fuera esta vez la adecuada. Eso si lo logré; pero el pobre quedó feo con ganas; que se olvidara de poder conseguir un ligue en la residencia o en cualquier otro sitio.
Una vez que hube terminado el cambio, pude comprobar como había quedado hecho un auténtico guiñapo; apenas podía caminar por sus propios medios y no podía hablar ni comunicarse ni conmigo, ni con nadie. Era poco más de un vegetal que iba a necesitar a alguien para que lo atendiera. Como no podía hablar ni, consecuentemente, decirme como se llamaba, yo lo empecé a llamar Jaimito y ese es el nombre que iba a tener de ahora en adelante.
Lo vamos a tener que alojar en la residencia, porque Jaimito no se puede valer por si solo. Ya se lo he dicho a las monjas y, de momento, está en mi habitación. Pero, esto no puede durar mucho; así que estoy a la espera de que las monjas me den una contestación definitiva para ver si Jaimito se puede alojar con nosotros.