Comunicación captada el día 17 de octubre de 1.996 a las 17,38 horas de aproximadamente unos quince minutos de duración en el Centro de Seguimiento de Maspalomas. La escucha la realizaron el sargento Landon y el cabo Corchete que, en ese momento al menos, se encontraban en posesión de todas sus facultades mentales. Es decir ni habían bebido, ni habían tomado alucinógenos, ni estaba en trance de divorcio, ni, en suma, estaban viviendo ninguna situación traumática.
.- ¡Este es un mensaje para el Comandante Ubrugal! ¡Me escucha comandante Ubrugal!
.- ¡Aquí el comandante Ubrugal, le escucho, escucho atentamente su informe capitán!
.- Completada con éxito la investigación sobre las estructuras y composición química de los seres de este planeta. Se han obtenido unos datos altamente interesantes. Por ejemplo, la gran cantidad de redes nerviosas y neuronales que contiene lo que parece ser su cerebro. Ignoro cual es el uso que le pueden dar, pero no parece que este sea su actividad habitual de cada día.
.- Puede cargar los datos en el ordenador y nuestros científicos comenzarán a estudiarlos y ver que aplicaciones les podemos dar; me imagino que no muchas.
.- Si, yo también pienso lo mismo. Pero ya que nos encontramos con la sorpresa de que se trataba de un planeta habitado; cosa que nunca nos hubiéramos imaginado, había que aprovechar esta circunstancia y ver de que clase de seres se trata.
.- ¿Y opusieron mucha resistencia a la realización de esos estudios, se encontró con muchas dificultades?
.- ¡Ninguna, realmente estaban encantados! En cuanto les explicábamos que era lo que pretendíamos una gran cantidad de ellos se ofrecían voluntarios, mostrando un entusiasmo que nos llegaba a sorprender. Salían corriendo para prestarse al experimento; y tardamos un poco más en comenzarlo porque su nulo sentido de la orientación (no parece ser una de las habilidades de los seres de este planeta) les hacía ir en dirección contraria a la que nos encontrábamos nosotros. Pero por los gritos de alegría y la expresión de vidriosos y pequeños ojos, era evidente que estaban encantados.
.- Entonces, ya dentro de la nave, prestarían bastante colaboración para la realización de los experimentos.
.- ¡Extraordinaria, una colaboración extraordinaria! Ni se movieron, no movieron ni un músculo de su cuerpo. En ese sentido no había peligro de que falláramos y cortáramos en un sitio que no era el adecuado. Pero realmente parecían estar felices de que nos hubiéramos dignado a escogerlos para la realización del experimento. Y esto es un hecho probado, comandante, como muestra de esta felicidad segregaban unos un líquido de color amarillento y otros una sustancia bastante más espesa, de color marrón y de un olor bastante agradable.
.- ¿Le llamó la atención alguna de las características que pudo observar en estos seres?
.- Si hay varías; ya se las relatamos en el informe que les estamos enviando por el ordenador. Pero algo que me llamó la atención de sus características físicas es que el color de su piel cambia según el ambiente y la luz con la que estén en contacto. En la superficie de su planeta su piel parecía de un color rosado, rosado-oscuro. Sin embargo, en el interior de nuestra nave el color de sus pieles había cambiado a blanco, una especie de blanco verdoso muy diferente al color que tenían en la superficie de su planeta.
.- ¿Y resistieron bien la realización de la exploración? Ya sabe capitán, que en algunos planetas los voluntarios no terminaron con vida a la finalización de la investigación.
.- Sin duda el entusiasmo con el que se tomaron esta actividad contribuyó de una manera fundamental a que no hubiera ceses de su actividad vital. Tan solo registrar como incidente el hecho de que, debido a su alto espíritu de colaboración y con el objetivo de no moverse para no entorpecer el desarrollo de las actividades de nuestro personal científico, unos siete u ocho de ellos dejaron de respirar voluntariamente guante veinte o treinta minutos. Estaban tan entusiasmados con esta colaboración que se negaban a volver a su actividad respiratoria normal. No hubo más remedio que aplicarles por parte de nuestro personal sanitario la bomba estimuladora de fusión fría. Costó un poco porque su entusiasmo les hacía resistirse. Pero finalmente se logró que todos reiniciaran su actividad respiratoria.
.- Y como resultó su retorno a la superficie de su planeta.
.- ¡Bueno, bueno, bueno…! ¡Casi me hacen llorar! Es que hasta mostraban unos signos de desesperación por abandonarnos que realmente me hicieron emocionar. Casi todos ellos clavaron sus rodillas en tierra y acercaban su cara al suelo en un signo de cómo de autocastigo por haber tenido que dejarnos. ¡Ha sido una escena enternecedora!
Fin de la transmisión a las 17,55 horas de eses mismo día.