lunes, 25 de mayo de 2020

CHAPUZAS






Pues nada, que como ya llevo unos cuantos miles de años arreglándome yo la nave y dado que que han sido unas cuantas averías, en este tiempo han sido unas cuantas realmente, con un relativo éxito puesto que la nave en la actualidad se encuentra operativa, al menos en un noventa por cien. Tan solo le faltaría un poquitos de chapa y pintura
Y por eso me ha dicho mi amigo Matías que dada mi reconocida falta de liquidez, tampoco es que tenga muchas propiedades inmobiliarias, me podría sacar unos euros haciendo chapucillas por el barrio, a la gente que no quiera gastarse mucho dinero con los servicios de mantenimiento oficiales que cobran un auténtico pastón. Y que seguramente, a poco que se corra la voz, podría sacarme bastante más del importe que me fueran a pagar por la pensión. Que si cobro en negro, de eso se trata, de cualquier manera me la van a pagar.
Ya he tenido éxito con algunas cosillas, por eso me lo ha propuesto Matías, que el arreglo de la prótesis de Merceditas, que habían sido incapaces de arreglar en la ortopedia; o arreglando con éxito el carrito de inválido automóvil de Juan Jiménez, que llevaba el hombre ya más de tres sin poder salir de la residencia el solo.
Cuando se lo dije a la directora de la residencia, me dijo que muy bien, que le parecía muy bién, pero que me tendría que dar de alta en la Seguridad Social como autónomo. Se lo comenté a Matías y se llevó las manos a la cabeza y me dijo que si estaba loco. Que nada de Seguridad Social y que todos los pagos en negro (¡racistas hasta para cobrar!) y que el único que se debería enterar de cuanto estaba cobrando es mi bolsillo.
Aunque no se yo como puede ir la cosa. No se como va a reaccionar la gente cuando le diga que si, que yo puedo arreglar un interruptor de la luz; pero que me es más fácil dejarlo preparado para que encienda la luz con una palmada que de la manera tradicional. O que cuando arregle un ordenador lo voy a dejar con su capacidad y velocidad actual multiplicada por cien mil y más parecido a un ordenador cuántico que a uno de los PCs tradicionales ahora mismo en este planeta.
Y es que, el problema es ese; yo no soy ningún super experto en física y mecánica cuántica, pero lo poco que se tiene que ver con mecánica cuántica y con la física atrasada de este planeta, realmente no se yo si me voy a arreglar muy bien. No se, no se...; la verdad es que me lo tengo que pensar   

viernes, 22 de mayo de 2020

LA RIGUROSIDAD





Es evidente que me queda mucho por aprender de esta raza de seres que habitan este planeta. Aunque en teoría domino el idioma de manera correcta, me parece que en algunas ocasiones me fallan los conceptos. Por ejemplo cuando alguno de los residentes comienza a pontificar acerca de lo sinvergüenza que es la directora de la residencia y de lo mal que lo está haciendo. Yo, ingenuo de mi, me quedo esperando a que realice las argumentaciones en las que se basan lo anteriormente dicho. Que digan en que pruebas empíricas se basan para decir esto de Doña Valentina que es un pan bendito.
Pero no hay argumentaciones; ni siquiera cuando alguna de las internas asegura que Doña Valentina se está llevando una buena cantidad de dinero, perteneciente a la residencia, a la cuenta corriente de su propiedad. Parece que Doña Valentina no les ha permitido echar un vistazo a su cuenta corriente. Así que me gustaría saber cuales son las pruebas con las que cuenta para poder hacer esa afirmación de una manera tan rotunda y que deja tan poco espacio a la más mínima duda.
Porque en mi planeta, si uno dice algo del emperador supremo o de sus generales, aún teniendo pruebas fehacientes y mostrables, te pueden cortar una o las dos antenas. Si lo llegaras a decir sin pruebas y tan solo porque te ha parecido bien decirlo, no tengo claro que es lo que te cortarían. Pero, seguro que sería algo que volviera a crecer más.
Pero es que parece ser que esto es algo innato en los habitantes de este planeta. Son muy aficionados a decir: ¡que mal que lo está haciendo fulanito!. ¿Porque, que razones hay para que yo diga esto? Ninguna en realidad; tan solo son modas o que le he escuchado a alguien decir eso mismo, sin aportar, por supuesto, ninguna prueba consistente para su argumentación.
Pero tampoco es criticar por criticar. Porque para alabar lo hacen de la misma manera. ¡Fulanito es una bellísima persona! ¿Porqué? Porque lo dicen por ahí y quién soy yo para desdecir o cuestionar una argumentación tan razonada. En fin, una rigurosidad extrema que cada vez hace que mis preguntas acerca de este planeta y de sus habitantes sean cada vez más dudas y muchas menos certezas.     

jueves, 14 de mayo de 2020

VEHÍCULOS RÁPIDOS





Me estaba poniendo la cabeza como un bombo; Martín Perales, uno de los amigos más antiguos de Matías llevaba ya dando la lata con el coche que se había comprado su yerno, que supuestamente le iba  dejar conducir un día de estos y que tenía incorporado todo lo que el mejor vehículo de este planeta pudiera tener. Aunque hasta ahora nadie lo había podido verificar, parece ser que el automóvil podía llegar a coger los trescientos veinte kilómetros por hora. velocidad que le dije que cogiera cuando el yerno se lo diera a probar y que no parara en tres horas y que, luego, no se molestara en volver, que se quedara a vivir allí.
No solo no captó la indirecta, sino que siguió y siguió alardeando de las bondades del nuevo coche de su hijo político. Dice que tiene una aplicación para aparcar solo (menos mal, porque con el párkinson que tiene el Perales...). Y no se cuantas cosas más, de todo. No se si me pareció entenderle, en un momento en que se vino arriba, que el coche hasta tenía mayordomo. Que era el más caro del mercado español y que le había costado nada menos que ciento treinta y cinco mil euros.
Y en ese momento no pude dejar de pensar, yo que andaba corto de liquidez, que cuanto podría llegar a sacar por mi nave espacial. Un buen pastón; y eso que ahora mismo necesitaba un par de arreglillos. Pero, bueno, seguro que al que se lo vendiera seguramente ni lo iba a notar y lo pagaría bien de cualquier manera.
De hecho, tentado estuve de decirle al Martín que yo era dueño de un vehículo veinte mil veces mejor que el de su yerno. Que a ver si el coche de su yerno era capaz de hacerse invisible, que la velocidad que podía lograr a desarrollar era diez millones de veces mayor, literalmente, que el coche de su hijo político, que puede aguantar sin sufrir ningún daño y durante algo más de quince minutos impactos equivalentes a veinte bombas atómicas, que lleva ya recorridos más trescientos billones de kilómetros (con B) y que la nave estaba prácticamente nueva; como recién salida de la gloriosa fábrica real de vehículos espaciales.
Y nada, pues que si las monjitas no consiguen que me sea concedida la pensión que me están tramitando, este de la venta de la nave es una cuestión que me voy a tener que plantear.

sábado, 9 de mayo de 2020

HISTORIA VERDADERA III




Ya he empezado a grabar en el teléfono todo lo que voy recordando y, de momento, lo que he conseguido he agotar la batería del móvil casi de manera permanente. Y es que mi memoria es bastante extensa y mi cabeza, que originalmente es bastante grande, a pesar de haberla tenido que reducir por la bobería esta de parecerme a los seres humanos (que total el parecido es regular), mi memoria sigue siendo el equivalente a un ordenador de unos mil terabytes. Una verdadera barbaridad, vamos.
Pues que me acuerdo de muchas cosas y de muchas civilizaciones que han existido en este planeta desde que se colocó en este sistema estelar. Y hace cuatro civilizaciones si que la raza humana llegó hasta su máximo esplendor que yo haya conocido. De hecho, es cuando más cerca ha estado de llegar hasta un nivel tecnológico similar al nuestro y le falto muy poco, una locura de un tipo que anduvo trasteando con el botón de activación de mil cabezas nucleares, para haber evolucionado lo suficiente como para haber llegado en paz hasta estos días.
Prácticamente desde el comienzo de la civilización se abandonó la física tradicional y más obvia por la la física cuántica y la evolución de la humanidad marchó mucho más deprisa. Se logró tener un conocimiento bastante completo del cerebro humano y de su funcionamiento. Y de otras partes del cuerpo humano también.
El desarrollo de esta civilización llegó a tal punto que lograron normalizar los viajes en el tiempo. Solamente hacia el pasado claro, porque lo hubieran logrado hacia el futuro, a lo mejor tendríamos gente de esa época en la actualidad. Y otros muchos avances que en este momento serían inimaginables en la actualidad.
En fin, que después de lograr hacer más de cuarenta horas de grabación, me he dado cuenta que escribir es una tarea bastante pesada. Y que, después de todo, lo que yo les contará a esta gente no se lo iban a creer de cualquier manera. Así que, he decidido dejar para más adelante (cuando tenga más ganas o consiga a alguien que me lo escriba) el hacer un libro con la historia completa de este planeta.