miércoles, 28 de agosto de 2019

MECÁNICA CUÁNTICA






Indudablemente me está resultando de una gran utilidad mis conocimientos de mecánica cuántica para llevar adelante mi estancia en este planeta. Alguna persona malintencionada puede decir que mis conocimientos de esta materia no serán tan amplios cuando no me sirvieron para calcular con más tino mi transformación de un ser de mi planeta natal a materializarme como un ser normal y corriente de este planeta. Bueno, tampoco es para tanto; si que es verdad que me faltó el conseguir unos sesenta centímetros de altura (aparte de alguna otras partes de mi cuerpo que no son visibles habitualmente) para haber podido pasar desapercibido a la hora de desarrollar mi actividad diaria.
También es verdad que, gracias a ello, a mi limitada altura, que era un enano vamos, pude ser admitido en una residencia pública a ser considerado por todos en este planeta como un minusválido físico y emocional (esto último nunca lo llegué a entender) y me concedieron plaza permanente en esta magnífica institución donde estaba rodeado de seres bastante más jóvenes que yo, pero que, paradojicamente y a pesar de ello, se encontraba en el final de sus vidas.
Pues nada, que yo, como cualquier niño de mi planeta había estudiado mecánica cuántica desde mi más tierna infancia, en la que se prendía esta materia incluso antes que las primeras letras de malmesiano (el idioma priorizado en mi planeta natal). No es que yo, para qué vamos a presumir ahora, fuera un alumno especialmente brillante en esta materia; pero si que aprendí lo suficiente como para poder "tirarme el folio" ahora, delante de mis compañeros de residencia.
Así, era capaz de crear zonas de vacíos absolutos (nada de espacio ni tiempo) en un recorrido que pretendiera hacer; así que en unas décimas de segundo me era posible recorrer distancias de hasta kilómetros y sorprendía mucho a mis compañeros despidiéndolos y dándoles la bienvenida prácticamente a la vez. O volviendo de hacer un mandado sin que apenas notaran que me había ido.
También lograba que la materia de la que estaba hecho mi cuerpo se volviera traslúcida y resultara completamente invisible para el ojo del ser humano. Por lo que podía escuchar lo que decían de mi (en muchas ocasiones un tanto desagradable) sin que se percataran de mi presencia, por ejemplo.
Una pena que no tenía ninguna necesidad (sexual) de colarme en los cuartos de las auxiliares para poder verlas como se vestían y, sobre todo, como se desvestían tal y como me aconsejaban mi compañeros de partida. En fin, la falta de deseo sexual no era yo solo, era algo que estaba bastante extendido entre los seres del género masculino de la residencia

viernes, 23 de agosto de 2019

EXTRATERRESTRES






Una prueba evidente de la distorsión que sufren las opiniones de los seres vivos en función de las circunstancias, el momento y el lugar en que se produzcan. Antes de ayer  se produjo una acalorada discusión en la residencia después de nuestra tradicional partida de dominó y cuando ya teníamos en nuestro cuerpo no menos de seis copas de chinchón (el que menos) lo que seguramente ayudó y amplificó al acaloramiento que se produjo. Tanto es así, que hasta tres veces vinieron a quejarse por la intensidad y el volumen de la voces que se estaban dando, los empleados del bingo "La Suerte" que estaba justo al lado del salón-estar de la residencia en donde me encuentro alojado junto con otros amigos y amigas.
Como parece deducirse de mis comentarios sobre las enconadas partidas de dominó, existen ela residencia dos bandos que, no voy a decir que son enemigos irreconciliables (no hay distancia personal que no se pueda arreglar con una invitación en condiciones a un buen chocolatito con churros), pero si que cuesta mantener una conversación en condiciones sin que haya serios enfrentamiento dialécticos por las opiniones de unos y de otros.
Bueno, pues esa tarde despues de dos partidas, revancha y de entre seis y doce copas de chinchón por cabeza, y tras un reportaje que pusieron en Antena 3, surgió la discusión de si podría existir vida extraterrestre en el universo. A pesar de a todos, seguramente conmigo incluido, les importaba un carajo el tema (salvo que aportaran una solución efectiva para evitar la muerte o una pastilla de viagra que no produjera una hipertensión arterial severa), las posturas encontradas se fueron haciendo cada vez más encontradas y los gritos y las discusiones hubieran llegado a las manos si no hubiera sido porque el anís nos dificultaba seriamente estar en pié.
Y lo curios de esta discusión, es que yo me encontraba en el bando de los que aseguraban que era imposible que existiera vida extraterrestre en todo el universo. Claro, mi bando era el que estaba asegurando que no existía vida extraterrestre y a mi se me fue calentando el pico y llegó un momento en el que yo estaba plenamente convencido de que era de Cuenca y de que había llegado a Benidorm en tren.
Poco a poco fui recordando de donde venía y de que había jurado y perjurado en falso. Como muestra de arrepentimiento adjunto les enseño la foto de mi agraciada prima Nwrestustrwe; como pueden comprobar, no solo hay vida extraterrestre en el universo, sino que los seres que pululan fuera de este planeta son de una inigualable belleza
 

martes, 20 de agosto de 2019

EJEMPLO A SEGUIR






Una vez que en mi planeta natal han logrado saciar la sed de agua natural (especialmente la del vicepresidente), parece ser que los ánimos están mucho más calmados y no se ha vuelto a comentar nada sobre planes para invadir este planeta. Los mensajes del Alto Mando que están llegando nada dicen al respecto y, sea por la información que yo les he mandado o sea por que ya no están interesados, las ínfulas bélicas parecen haber remitido de una manera radical.
Ahora los mensajes tienen un aire mucho más positivo y constructivos. De hecho, me están preguntado que es lo que podríamos importar de este lejano y extraño planeta para poder copiar en nuestro viejo y querido mundo. Nada que merezca la pena, les he contestado yo en mi mensaje de respuesta. Los trasportes son lentos y utilizan un sistema de combustible que no les dicho porque ni siquiera se lo iban creer, trabajan como esclavos y, a pesar de ello, son poco o nada productivos, viven tan poco tiempo que apenas pueden emprender tareas o retos que merezcan la pena porque no les va dar tiempo terminarlos. El dominó; bueno el dominó es un juego tan sumamente complejo que no creo que mis congéneres sean capaces de entender las reglas de este juego, ni poner en práctica la picardía que es necesaria para poder jugar con éxito.
A pesar de mi primer mensaje me dijeron: "pero, hombre, algo habrá". Y eso, algo les tenía que decir. Después de mucho pensar. se me ocurrió que un lugar de residencia como Benidorm si que estaría bien en mi planeta. Una ciudad-colmena donde pudieran ir los seres de una cierta edad a sentir que no estaban solos en el planeta, que los otros seres estuvieran tan cerca que pudieras sentir el calor de su cuerpo (insisto, por la cercanía no por el calorcito que hacía especialmente en el verano); que cuenta con una gran cantidad de actividades muy originales y entretenidas que no parecía posible que se le pudiera ocurrir a nadie y especialmente dirigidas a esas personas de una cierta edad. Edificios para alojar a esas personas por un precio asequible y que no son más altos porque no parece que los seres de este planeta tengan tecnología para ello.
Una gran idea. Así que, en mi siguiente mensaje, así lo comuniqué al Alto Mando

viernes, 9 de agosto de 2019

¡QUE SUSTO!





Una plácida tarde, tras la siesta y la partida de dominó (si, había logrado que por fin triunfara el dominó sobre el juego del tute que no terminaba de coger. Es que los de mi planeta somos muy pesados) me llevé un susto de muerte cuando repentinamente llegaron no menos de media docenas policías que no entendí muy bien que querían.
Pero, me lo podía imaginar, que llegaban para detenerme y, acto seguido, comenzar el estudio y disección de mi cerebro para pode catalogar a los seres de mi raza. me puse tan nervioso que no podía entender lo que nos estaban diciendo los señores agentes. Yo lo veía clarito, clarito; han tenido conocimiento de que un extraterrestre se encuentra interno en la residencia y vienen a detenerlo para mandarlo a la Nasa. Rápidamente mi cerebro comenzó a funcionar (todo lo posible que lo podían hacer los seres de mi especie, que no era mucho) y pensar en cuales de mis pertenencias me podrían comprometer.
Los mensaje que me habían llegado desde el Alto mando habían sido destruidos en un par de ocasiones que había necesitado ir al baño y el rollo de papel se había terminado. El artefacto de comunicación lo tenía implantado en el cerebro y no creía que fueran a llegar hasta ahí (aunque nunca se sabe). Y, francamente, no recordaba ninguna otra característica que me podría identificar como extraterrestre, a no ser mi escasa estatura que, hasta ahora, nunca la habían identificado como un rasgo perteneciente a un ser de otro planeta.
Eso no implicaba que no me encontrara como un flan y que no hubiera derramado ya unos cuatro litros de agua ya que mis manos no dejaban de temblar. Yo, me hubiera encerrado en mi habitación tapado con una manta. pero, seguramente, eso iba a despertar más sospechas todavía. así que aguanté allí, delante de los policías como un hombre.
Finalmente, resultó que no era por eso. No se que logré entender de irregularidades alimentarias que habían sido denunciadas y la razón por lo que la policía había sido avisada y requerida su presencia en la residencia. Hay que, con lo que gustaba a mi la comida que me estaban dando y, al parecer, la compraban en un mercado clandestino, todo productos que llevaban un tiempito caducados y que, al parecer (yo no había notado nada), olían más de que aconsejaban y permitían las normas sanitarias. 

lunes, 5 de agosto de 2019

MEJORES NOTICIAS






Me llegan noticias desde mi planeta natal y parece que son más tranquilizadoras, por lo menos para los habitantes de este planeta. Parece se que, al ciento setenta y siete intento, han logrado ya conseguir que la técnica de traslado de agua les funcione y han llenado de agua todos los mares y lagos del planeta (y hasta el estanque artificial del vicepresidente) con lo que todo el mudo está bastante más tranquilo por allí. Eso si, después de haber armado un pitoste importante en toda la galaxia (la nuestra) dejando completamente desérticos planetas que eran agua en un ochenta por ciento de su superficie e irrigando con agua muy abundante planetas que, hasta ese momento, eran completamente desérticos. El caso es que ya podemos poner los cinco pies a remojar; algo que nos gusta tanto a los habitantes de mi planeta y que constituye una diversión indispensable cuando llega cada verano (que el planeta se encuentre lo más cerca de nuestra estrella en cada giro alrededor de ella, de la estrella). Grado más, grado menos, cuando llega esa época, solemos alcanzar una temperatura equivalente a unos cuatrocientos treinta grados centígrados. Y luego se quejan aquí de calor; y ese es el motivo por el que yo me arropo con manta y con un edredón de plumas durante todo el mes de agosto.
Y, ahora realmente no se que contar en mis informe. Les podría relatar de forma detallada las enconadas partidas de dominó de la hora de la siesta que son realmente interesantes. pero, lo malo es que les tendría que mandar una explicación de las instrucciones del juego para que pudieran saborear la belleza del juego y mi astucia a la hora de plantear las partidas. pero, me temo que tardarían años en entender los entresijos de este noble y descansado deporte.
Como me estaba pareciendo mal el no enviar el informe preceptivo, les he detallado como podría ser un plan de ataque a la Tierra. Reconozco que no ha sido original, sino que les he contado lo que se puede ver en la película "Mars Attack"; bueno, en unas tres cuartas partes de la misma. Evidentemente he omitido el final, porque seguramente hay determinadas melodías que también nos harían estallar la cabeza (a mi, la menos, me producen fuertes jaquecas); pero hay otras cosas que nos podrían afectar gravemente. Por ejemplo, todos, absolutamente todos en mi planeta somos intolerantes a la lactosa; de manera que los productos lácteos podrían provocar una importante escabechina entre todos nosotros.