
Comunicación captada el día 12 de enero de 1.997 (se ve que todos se tomaron libres la fiestas de Navidad) a las 22,30 horas de aproximadamente unos veinte minutos de duración en el Centro de Seguimiento de Cabo Cañaveral. La escucha la realizaron el sargento Andrew y el cabo Smith que, en ese momento al menos, se encontraban en posesión de todas sus facultades mentales. Es decir ni habían bebido, ni habían tomado alucinógenos, ni estaba en trance de divorcio, ni, en suma, estaban viviendo ninguna situación traumática.
.- ¡Realizado contacto! ¡Realizado contacto! El capitán Frikis ha logrado mantener una conversación de varios minutos con tres o cuatro seres de este planeta.
.- ¡Estamos impacientes y emocionados! Queremos conocer absolutamente todos los detalles.
.- Pues todo ha resultado bien. El contacto ha sido satisfactorio; se han registrado un intercambio de alimentos que quizá suponga la primera piedra de una futura y fructífera relación. Primero se realizó un análisis espectral del sujeto que determinó que, al menos en ese momento, el sujeto se encontraba tranquilo y no registraba ningún tipo de alteración neuronal.
.- ¿Y el sujeto se sorprendió al ver al capitán Frikis?
.- Por extraño que parezca, el sujeto no parecía sorprendido en absoluto. Quizá esto se debiera a su, al parecer, deficiente sistema visual. Ya que, una vez que el capitán conectó el mecanismo de traducción galáctica, pudo entender como el sujeto se refería a él en plural o haciendo mención de los dos seres que se encontraban frente a él, cuando era evidente que el capitán Frikis realizó la misión solo.
.- Quizá no tengan un sistema visual muy desarrollado.
.- El caso es que el sujeto mostró siempre una gran familiaridad. Parecía que los visitantes extraplanetarios son bastante frecuentes; aunque no existe en ninguna base de datos que nadie antes haya establecido contacto con los seres de este planeta.
.- Tanto es así que en apenas veinte minutos terrestres, el sujeto quería llevar al capitán Frikis a su lugar habitual de residencia. El hecho de que el sujeto diera muestras de tener dificultades para mantener la estabilidad de su cuerpo y de que en bastantes ocasiones el mecanismo de traducción tenía dificultades para ofrecer una traducción exacta de sus palabras, hizo que se asustara y que temiera por algún tipo de trampa o engaño. Finalmente, fiándose de lo que le decían los ojos enrojecidos y vidriosos del sujeto, aceptó la invitación.
.- ¿Y que pasó?
.- En su lugar de residencia se encontraba su pareja, la del ser del planeta, no la del capitán Frikis, y la madre de esta. Nos recibieron como suelen recibir los seres de este planeta cuando sienten satisfacción por algo; es decir, gritando y levantando los brazos. Se dirigían (las dos) al sujeto contactado y le gritaban algo que resultaba ininteligible para el capitán y que sonaba algo así como “¡Ya estás borracho otra vez! ¡Ya estás borracho otra vez!”. Así como confirmaban las grandes dotes de sociabilidad y de capacidad para hacer amistades nuevas de los habitantes del planeta, ya que las dos hembras le decían: “¡Vaya amigo que te has buscado esta vez!”. Por lo tanto asumían que en tan solo quince minutos que duraba nuestro contacto, ya había surgido una relación de amistad.
.- ¿Y el intercambio…? ¡Hábleme del intercambio!
.- Si, se trató de intercambio de alimentos líquidos y no de alimentos sólidos. El sujeto contactado ofreció, en un recipiente de cristal, una bebida de color transparente que era denominada por el sujeto contactado como “Chinchón seco”, cuando tomé todo el líquido de un trago, el ser del planeta se quedó mirando como si la bebida fuera a tener algún efecto en el capitán. En una acción ciertamente diplomática, el capitán le dijo que la bebida estaba realmente buena. Pero, en confianza, el capitán me ha confirmado que el líquido que bebió era una “mariconada”, una bebida suave y dulzona ligeramente más fuerte que el H2O puro.
.- ¿Y que le ofreció el capitán a cambio?
.- No le pareció oportuno ofrecerle algo fuerte como el “mifushi”, casualmente llevaba en su bolsa de campaña una botella de “martella”, que es el licor con el que nuestros adolescentes se inician en la actividad de tomar bebidas estimulantes.
.- ¿Y le gustó?
.- ¡Se quedó sin palabras! Seguramente avergonzado por la diferencia entre la calidad de la bebida que yo le ofrecí y el agüita clara que el me ofreció como gran cosa. ¡Hasta se puso rojo de vergüenza, no digo más! Pero rojo, rojo; que no sabía yo que los habitantes de este planeta pudieran cambiar de color de piel de esta manera. En fin, la despedida no fue nada agradable y ellos perdieron un poco la compostura, seguramente por los nervios al ver lo mal que habían quedado. No se despidieron de la forma protocolaria en que lo hubieramos hecho en nuestro planeta.
.- ¿Fueron maleducados?
.- Mucho; un vehículo terrestre de color blanco con una gran cruz roja estaba en la puerta de su lugar de residencia, subieron los tres (me extraño que parte del protocolo para subir en el vehículo incluía el que los individuos que lo manejaban ayudaban a subir al macho y las hembras debían subir ellas solas) y se marcharon si despedirse. Por cierto me gustó la musiquilla que emitía el vehículo, acompañado de una luz roja que marcaba el compás y que estaba situada en la parte de arriba del vehículo.
Fin de la transmisión a las 22,48 horas de eses mismo día.
.- ¡Realizado contacto! ¡Realizado contacto! El capitán Frikis ha logrado mantener una conversación de varios minutos con tres o cuatro seres de este planeta.
.- ¡Estamos impacientes y emocionados! Queremos conocer absolutamente todos los detalles.
.- Pues todo ha resultado bien. El contacto ha sido satisfactorio; se han registrado un intercambio de alimentos que quizá suponga la primera piedra de una futura y fructífera relación. Primero se realizó un análisis espectral del sujeto que determinó que, al menos en ese momento, el sujeto se encontraba tranquilo y no registraba ningún tipo de alteración neuronal.
.- ¿Y el sujeto se sorprendió al ver al capitán Frikis?
.- Por extraño que parezca, el sujeto no parecía sorprendido en absoluto. Quizá esto se debiera a su, al parecer, deficiente sistema visual. Ya que, una vez que el capitán conectó el mecanismo de traducción galáctica, pudo entender como el sujeto se refería a él en plural o haciendo mención de los dos seres que se encontraban frente a él, cuando era evidente que el capitán Frikis realizó la misión solo.
.- Quizá no tengan un sistema visual muy desarrollado.
.- El caso es que el sujeto mostró siempre una gran familiaridad. Parecía que los visitantes extraplanetarios son bastante frecuentes; aunque no existe en ninguna base de datos que nadie antes haya establecido contacto con los seres de este planeta.
.- Tanto es así que en apenas veinte minutos terrestres, el sujeto quería llevar al capitán Frikis a su lugar habitual de residencia. El hecho de que el sujeto diera muestras de tener dificultades para mantener la estabilidad de su cuerpo y de que en bastantes ocasiones el mecanismo de traducción tenía dificultades para ofrecer una traducción exacta de sus palabras, hizo que se asustara y que temiera por algún tipo de trampa o engaño. Finalmente, fiándose de lo que le decían los ojos enrojecidos y vidriosos del sujeto, aceptó la invitación.
.- ¿Y que pasó?
.- En su lugar de residencia se encontraba su pareja, la del ser del planeta, no la del capitán Frikis, y la madre de esta. Nos recibieron como suelen recibir los seres de este planeta cuando sienten satisfacción por algo; es decir, gritando y levantando los brazos. Se dirigían (las dos) al sujeto contactado y le gritaban algo que resultaba ininteligible para el capitán y que sonaba algo así como “¡Ya estás borracho otra vez! ¡Ya estás borracho otra vez!”. Así como confirmaban las grandes dotes de sociabilidad y de capacidad para hacer amistades nuevas de los habitantes del planeta, ya que las dos hembras le decían: “¡Vaya amigo que te has buscado esta vez!”. Por lo tanto asumían que en tan solo quince minutos que duraba nuestro contacto, ya había surgido una relación de amistad.
.- ¿Y el intercambio…? ¡Hábleme del intercambio!
.- Si, se trató de intercambio de alimentos líquidos y no de alimentos sólidos. El sujeto contactado ofreció, en un recipiente de cristal, una bebida de color transparente que era denominada por el sujeto contactado como “Chinchón seco”, cuando tomé todo el líquido de un trago, el ser del planeta se quedó mirando como si la bebida fuera a tener algún efecto en el capitán. En una acción ciertamente diplomática, el capitán le dijo que la bebida estaba realmente buena. Pero, en confianza, el capitán me ha confirmado que el líquido que bebió era una “mariconada”, una bebida suave y dulzona ligeramente más fuerte que el H2O puro.
.- ¿Y que le ofreció el capitán a cambio?
.- No le pareció oportuno ofrecerle algo fuerte como el “mifushi”, casualmente llevaba en su bolsa de campaña una botella de “martella”, que es el licor con el que nuestros adolescentes se inician en la actividad de tomar bebidas estimulantes.
.- ¿Y le gustó?
.- ¡Se quedó sin palabras! Seguramente avergonzado por la diferencia entre la calidad de la bebida que yo le ofrecí y el agüita clara que el me ofreció como gran cosa. ¡Hasta se puso rojo de vergüenza, no digo más! Pero rojo, rojo; que no sabía yo que los habitantes de este planeta pudieran cambiar de color de piel de esta manera. En fin, la despedida no fue nada agradable y ellos perdieron un poco la compostura, seguramente por los nervios al ver lo mal que habían quedado. No se despidieron de la forma protocolaria en que lo hubieramos hecho en nuestro planeta.
.- ¿Fueron maleducados?
.- Mucho; un vehículo terrestre de color blanco con una gran cruz roja estaba en la puerta de su lugar de residencia, subieron los tres (me extraño que parte del protocolo para subir en el vehículo incluía el que los individuos que lo manejaban ayudaban a subir al macho y las hembras debían subir ellas solas) y se marcharon si despedirse. Por cierto me gustó la musiquilla que emitía el vehículo, acompañado de una luz roja que marcaba el compás y que estaba situada en la parte de arriba del vehículo.
Fin de la transmisión a las 22,48 horas de eses mismo día.
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