
Bien, pues los ejércitos ha sido sin duda uno de los inventos más trascendentales de esta civilización (y de algunas otras). Los políticos y gobernantes cuando llegan y se topan con el poder no resistir a caer en algunas tentaciones (no pueden resistir a caer en muchas tentaciones); y el utilizar la fuerza militar en provecho propio o de quienes les pagan es una de las más habituales.
No muestran ningún tipo de reparo en ello y se inventan, para que todo el mundo se crea incluidos ellos mismos, unas pomposas y llamativas explicaciones que nunca nadie (y menos los que ha probado las flechas, espadas, balas o explosiones del enemigo) han llegado a creerse (¿O si?).
El caso es que no solo se han beneficiado del uso de la fuerza organizada en beneficio propio, sino que también se lucran económicamente de toda la parafernalia que conlleva el mantenimiento de las fuerzas militares. La venta de armas fundamentalmente; pero también todo el dinero que mueve su evolución e investigación, los grandes contratos de mantenimiento de las tropas, etc. Sin olvidar toda la actividad cultural que se genera a su alrededor para tratar de justificar su existencia (películas, obras literarias, pinturas, …). ¿Cuantos gobernantes no han gastado su muy voluminosa fortuna en mantener ejércitos? Debe ser porque es una cuestión rentable eso de tener unos cuantos sujetos disfrazados de lo que sea y que tengan a su disposición las últimas y mejores tecnologías en materia de quitar de en medio a otros seres de su misma especie.
En mi planeta es la Gran Cabeza la encargada de decidir quién tiene o no tiene razón. No se si mejor, pero por lo menos bastante más barato y menos peligroso para la salud vital de los implicados.
Al menos no hay que dejar de reconocer que el que inventó esto de los ejércitos era un coco el tío. No voy a decir quién fue por si hay alguien que le pueda coger manía
No muestran ningún tipo de reparo en ello y se inventan, para que todo el mundo se crea incluidos ellos mismos, unas pomposas y llamativas explicaciones que nunca nadie (y menos los que ha probado las flechas, espadas, balas o explosiones del enemigo) han llegado a creerse (¿O si?).
El caso es que no solo se han beneficiado del uso de la fuerza organizada en beneficio propio, sino que también se lucran económicamente de toda la parafernalia que conlleva el mantenimiento de las fuerzas militares. La venta de armas fundamentalmente; pero también todo el dinero que mueve su evolución e investigación, los grandes contratos de mantenimiento de las tropas, etc. Sin olvidar toda la actividad cultural que se genera a su alrededor para tratar de justificar su existencia (películas, obras literarias, pinturas, …). ¿Cuantos gobernantes no han gastado su muy voluminosa fortuna en mantener ejércitos? Debe ser porque es una cuestión rentable eso de tener unos cuantos sujetos disfrazados de lo que sea y que tengan a su disposición las últimas y mejores tecnologías en materia de quitar de en medio a otros seres de su misma especie.
En mi planeta es la Gran Cabeza la encargada de decidir quién tiene o no tiene razón. No se si mejor, pero por lo menos bastante más barato y menos peligroso para la salud vital de los implicados.
Al menos no hay que dejar de reconocer que el que inventó esto de los ejércitos era un coco el tío. No voy a decir quién fue por si hay alguien que le pueda coger manía
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