Alabado sea Dios. Definitivamente no voy a tener que ponerme a hacer chapuzas como si fuera un vulgar obrero sin cualificar y no un especialista superior del nivel seis mil cuatrocientos veinte, que es lo que en realidad soy (de ahí que confiaran la misión de vigilancia de este planeta desde hace no se cuantos cientos de miles de años). Por el momento lo vamos a dejar para un poco más adelante, si es que es necesario que mis ingresos crezcan de una manera considerable.
Acaba de llegar la notificación de que ha sido aprobado un ingreso mensual de pensión básica destinada a personas que como yo no pueden demostrar documentalmente la realización de algún tipo de trabajo remunerado a lo largo de su vida. La gran suerte para mi es que existe una gran cantidad de personas con esas características; que, o bien es que efectivamente no han trabajado nunca en su vida, o bien lo han hecho de una manera discreta, que no querían que nadie se enterara.
En mi caso, que no soy ni de lo primero ni de lo segundo, la gestión de las monjas ha dado resultado y a partir de finales de este mes comenzaré a cobrar una cantidad que va a rondar los cuatrocientos ochenta euros. No es una fortuna; pero, teniendo en cuenta que yo ahora mismo no tengo muchos gastos (ni casa, ni comida, ni agua, ni luz...) creo que me podré arreglar de momento y que hasta me voy a poder agenciar un móvil de estos de penúltima generación, comprado en las tiendas de segunda mano, que es lo que tienen casi todos mis compañeros de residencia y que les va bastante bien.He de decir que el tema de las pensiones genera una controversia bastante fuerte entre mis compañeros de residencia, aparte de la opinión unánime de considerar que las pensiones son una "mierda pinchada en un palo" y que tiene que ver con la oposición frontal del cien por cien de los residentes a que se les paguen pensiones a los inmigrantes. Que desde luego que no es mi caso.
En el apartado en el que si que quizá podría entrar es en el de "enanos minusválidos" sobre los que también hay residentes que opinaban, en este caso bastantes menos, tampoco a estos, a los "enanos minuválidos", se les debería pagar ningún tipo de pensión. Eran pocos los que opinaban así; pero era evidente que lo decían exclusivamente por mi, ya que al parecer me consideraban dentro de ese apartado, tan solo porque mi estatura (vuelvo y repito que fue un error de transformación) supera por poco el metro.
Afortunadamente, esas opiniones no han tenido peso al final y, definitivamente, puedo considerarme dentro del colectivo de pensionistas de este país. Tengo tantos proyectos para ese dinero que seguramente los voy a seguir teniendo durante años, porque no guardando el importe de la pensión integro durante meses iba a poder tener el dinero suficiente para pagar todo lo que quiero hacer ahora mismo.
Ademas, que entre préstamos que me han hecho, y que seguramente tendré que devolver y las invitaciones prometidas a mis compañeros de residencia, el dinero del primer pago de l pensión ya está gastado.
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