APRENDER A PENSAR
"Jesucristo era un hombre, seguramente un hombre muy sabio; pero un hombre. Tendría sus fallos, sus dudas, sus temores y, consecuentemente, sus miedos. Eso le haría dudar y, sin duda fallar". Eso que lo dijera un profesor en el año 69 o 70, a una clase de niños de catorce años; y, si ese profesor era un cura, eso resultaba algo realmente chocante.
El "vamos a reírnos de mis miedos" (y relataba todo lo que le daba miedo a él; y nos dábamos cuenta de que era lo mismo que nos daba miedo a todos) y, sí nos reíamos; pero, sobre todo, nos dábamos cuenta de que todos somos iguales, en nuestras horas brillantes y en nuestras horas miserables. Y eso lo hemos ido viendo a medida que nos hemos ido haciendo mayores, a medida que nos hemos ido enfrentando con el mundo, con los que nos han puesto el pie encima y con los han ayudado.
Recuerdo que no daba clase religión, siendo un cura parecía ser algo evidente, y en algún momento también nos impartió clases de filosofía. No parece que lograra que yo fuera especialmente religioso; ni que recordara los principales maestros de la historia de esta materia. Pero, si que logró que tuviera criterio, espero, y que sea capaz de cuestionar muchas de las cosas que ahora, en estos tiempos de explosión de la información masiva en internet y las redes multitudinarias, te quieren hacer "comulgar con ruedas de molino".
No se dónde se encontrará ahora; posiblemente ya esté muerto. pero, no en nuestros corazones, no, sobre todo, en nuestra mente. Somos conscientes; sobre todo porque, tampoco lo hacían entonces, en la escuela, en el colegio, en el instituto..., muy pocas veces el resultado final sea que te enseñen a pensar
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