
Y tenía que pasar. El hecho de que los reyes se empezaran a poner bordes y que empezaran a creerse la teoría esa que ellos mismos habían comenzado a propagar de que eran los elegidos de Dios para gobernar, lo de la sangre azul y algunas de esas barbaridades que siempre los habitantes de este planeta han estado dispuestos a tragarse a pesar de desafiar por completo todo lo que tiene que ver con la lógica y el razonamiento. Parece que las historias estas de los Reyes Magos, Papá Noel, el Ratoncito Pérez que les hace tragarse a los niños, bloquean de alguna manera su credibilidad de modo que luego se tragan cualquier historia similar que les cuentan, por muy inverosímil que esta sea.
Pero, claro, todo tiene un límite. Y el límite de los reyes que hacían lo que les venía en gana con total impunidad, llegó también. Y más porque con esa actitud, a “los de siempre” no les eran de mucha utilidad; es más, se podría decir que eran un estorbo.
Que a los reyes les cortaran la cabeza sus súbditos es algo que se ha venido dando en este planeta, y en algunos otros, fundamentalmente cuando se ha demostrado que posiblemente los monarcas originales si eran buenos gobernantes, pero que sus tatataranietos no lo eran tanto. Lo que pasa es que los franceses siempre han sabido vender la moto de una manera bastante ostentosa. De manera que si preguntas en este planeta a alguien que sepa algo de historia (seguramente nos estamos refiriendo al 0,01% de sus habitantes) cuando se habla de cortar la cabeza a los reyes, tendrán claro que nos estamos refiriendo a la revolución francesa de finales del siglo XVIII d.c. y el manejo de las cuchillas afiladas que se hizo entonces.
En un principio de se trató de una toma de posición de la clase burguesa que nunca antes había dicho esta boca es mía y que consideró que ya tenían más dinero y, consecuentemente, más poder que la nobleza con lo que estaría bien que ellos tomarán las decisiones. Se armó un quilombo (como dirían los argentinos) del carajo porque la Iglesia se opuso totalmente a ello, como se las arreglan para oponerse a cualquier cosa que pueda favorecer a los de abajo, que pueda favorecer a un mayor número de personas (ya se sabe que a este mundo tenemos que venir a sufrir). Total que las cosas se pusieron un pelín violentas y se empezó a cortar por lo sano (principalmente por la parte del cuello).Luis XVI fue invitado a probar la eficacia de la guillotina el 21 de enero de 1.793 y parece que quedó convencido de su eficacia. El 16 de octubre de 1.793, su esposa María Antonieta corría la misma suerte. La monarquía en Europa, en los países que ha continuado, nunca fue lo mismo a partir de entonces
Pero, claro, todo tiene un límite. Y el límite de los reyes que hacían lo que les venía en gana con total impunidad, llegó también. Y más porque con esa actitud, a “los de siempre” no les eran de mucha utilidad; es más, se podría decir que eran un estorbo.
Que a los reyes les cortaran la cabeza sus súbditos es algo que se ha venido dando en este planeta, y en algunos otros, fundamentalmente cuando se ha demostrado que posiblemente los monarcas originales si eran buenos gobernantes, pero que sus tatataranietos no lo eran tanto. Lo que pasa es que los franceses siempre han sabido vender la moto de una manera bastante ostentosa. De manera que si preguntas en este planeta a alguien que sepa algo de historia (seguramente nos estamos refiriendo al 0,01% de sus habitantes) cuando se habla de cortar la cabeza a los reyes, tendrán claro que nos estamos refiriendo a la revolución francesa de finales del siglo XVIII d.c. y el manejo de las cuchillas afiladas que se hizo entonces.
En un principio de se trató de una toma de posición de la clase burguesa que nunca antes había dicho esta boca es mía y que consideró que ya tenían más dinero y, consecuentemente, más poder que la nobleza con lo que estaría bien que ellos tomarán las decisiones. Se armó un quilombo (como dirían los argentinos) del carajo porque la Iglesia se opuso totalmente a ello, como se las arreglan para oponerse a cualquier cosa que pueda favorecer a los de abajo, que pueda favorecer a un mayor número de personas (ya se sabe que a este mundo tenemos que venir a sufrir). Total que las cosas se pusieron un pelín violentas y se empezó a cortar por lo sano (principalmente por la parte del cuello).Luis XVI fue invitado a probar la eficacia de la guillotina el 21 de enero de 1.793 y parece que quedó convencido de su eficacia. El 16 de octubre de 1.793, su esposa María Antonieta corría la misma suerte. La monarquía en Europa, en los países que ha continuado, nunca fue lo mismo a partir de entonces
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