
A pesar de todo, a pesar de “los de siempre” que cada vez han sabido jugar mejor, o con menos escrúpulos, sus cartas, la situación en cuanto a las relaciones entre los habitantes de este planeta no está empeorando. Existen muchos ejemplos de que la solidaridad está aumentando exponencialmente a como “los de siempre” están aumentando la presión sobre los ciudadanos de a pie. Lejos de que el aislamiento, la miseria y el abatimiento se apodere de sus habitantes, se llega a un momento en que las personas que no tienen treinta o cuarenta amigos, es que son mancos y no pueden manejar un instrumento informático común
Los jóvenes, que efectivamente cada vez están disponiendo de menos dinero, están contando cada vez más con aportaciones de gente anónima para el desarrollo de su ocio, desarrollo personal e incluso su trabajo. Lo que necesitas está ahí, es libre y lo puedes coger porque hay mucha gente que se ha molestado en ponerlo ahí para que tu lo cojas. Por cierto, hablando de todo un poco, curioso sistema de retribuciones por el trabajo el que tienen en esta civilización; te dan un retribución por tu trabajo (no siempre, diría que casi nunca esa retribución tiene que ver con la cantidad y la calidad del trabajo que desarrollas) y tu te tienes que hacer cargo de conseguirte todas las necesidades que puedas tener, incluso las más básicas como pueden ser el deleitar tus oídos con música u operarte la nariz para que no puedas ser confundido con un Nezcla, la deleznable clase baja que habita en mi planeta natal. Allí y en toros muchos planetas habitados del universo estas y otras necesidades están cubiertas por las clases dirigentes para que así se puedan evitar revueltas de las clases menos favorecidas económicamente. Aquí, en este planeta, “los de siempre” son tan avariciosos y estúpidos que ni siquiera se han molestado en preveer esta posibilidad
Y no solo estás muestras de solidaridad de las que hablábamos. Se han dado circunstancias como las de la central nuclear de Fukushima, en la isla de Japón, en donde tras darse un desgraciado accidente, unos cuantos ingenieros y trabajadores han puesto en peligro sus vidas, que seguramente perderán, mientras los directivos y propietarios de la empresa que explota la energía nuclear derraman lagrimones como albóndigas, pero por la noche están durmiendo en su casa tranquilamente. Y el único peligro que les preocupa es que su club de golf esté tan cerca de la central nuclear que se pueda ver afectado por la contaminación. Naturalmente durante unos meses no aparecerán por allí, se iran a jugar al golf a Estados Unidos. Y muchos casos así
Y las ONG, que cuentan con muchos idealistas comiéndose el marrón, a pie del problema y malviviendo sin prácticamente ningún recurso. Y mientras directivos y arrivistas aprovechándose de generosas subvenciones que dan los estados más ricos para intentar limpiar sus conciencias, directivos de algunas ONGs a los que solo les interesa ser aprendices y llegar a ser “los de siempre” ellos también. Desgraciada o afortunadamente, eso no se enseña en ninguna Universidad.
Los jóvenes, que efectivamente cada vez están disponiendo de menos dinero, están contando cada vez más con aportaciones de gente anónima para el desarrollo de su ocio, desarrollo personal e incluso su trabajo. Lo que necesitas está ahí, es libre y lo puedes coger porque hay mucha gente que se ha molestado en ponerlo ahí para que tu lo cojas. Por cierto, hablando de todo un poco, curioso sistema de retribuciones por el trabajo el que tienen en esta civilización; te dan un retribución por tu trabajo (no siempre, diría que casi nunca esa retribución tiene que ver con la cantidad y la calidad del trabajo que desarrollas) y tu te tienes que hacer cargo de conseguirte todas las necesidades que puedas tener, incluso las más básicas como pueden ser el deleitar tus oídos con música u operarte la nariz para que no puedas ser confundido con un Nezcla, la deleznable clase baja que habita en mi planeta natal. Allí y en toros muchos planetas habitados del universo estas y otras necesidades están cubiertas por las clases dirigentes para que así se puedan evitar revueltas de las clases menos favorecidas económicamente. Aquí, en este planeta, “los de siempre” son tan avariciosos y estúpidos que ni siquiera se han molestado en preveer esta posibilidad
Y no solo estás muestras de solidaridad de las que hablábamos. Se han dado circunstancias como las de la central nuclear de Fukushima, en la isla de Japón, en donde tras darse un desgraciado accidente, unos cuantos ingenieros y trabajadores han puesto en peligro sus vidas, que seguramente perderán, mientras los directivos y propietarios de la empresa que explota la energía nuclear derraman lagrimones como albóndigas, pero por la noche están durmiendo en su casa tranquilamente. Y el único peligro que les preocupa es que su club de golf esté tan cerca de la central nuclear que se pueda ver afectado por la contaminación. Naturalmente durante unos meses no aparecerán por allí, se iran a jugar al golf a Estados Unidos. Y muchos casos así
Y las ONG, que cuentan con muchos idealistas comiéndose el marrón, a pie del problema y malviviendo sin prácticamente ningún recurso. Y mientras directivos y arrivistas aprovechándose de generosas subvenciones que dan los estados más ricos para intentar limpiar sus conciencias, directivos de algunas ONGs a los que solo les interesa ser aprendices y llegar a ser “los de siempre” ellos también. Desgraciada o afortunadamente, eso no se enseña en ninguna Universidad.
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